Suelo pélvico: la parte de tu cuerpo que más merece tu atención (y que nadie te enseñó a cuidar)
Probablemente nadie te habló del suelo pélvico en el colegio. Tampoco en casa. Y sin embargo, es uno de los grupos musculares más importantes de tu cuerpo: el que sostiene literalmente tus órganos internos.
En España, una de cada tres mujeres experimenta algún tipo de disfunción en esta zona a lo largo de su vida. La buena noticia es que la prevención empieza hoy, independientemente de tu edad o de si has tenido hijos.
¿Qué es exactamente el suelo pélvico?
Es un conjunto de músculos y tejidos que actúan como una hamaca en la parte inferior de la pelvis. Sostiene la vejiga, el útero y el intestino, controla los esfínteres y tiene un papel fundamental tanto en la postura como en la sexualidad.
Cuando estos músculos se debilitan, todo lo que apoyan empieza a verse afectado. Por eso, cuidarlos no es un tema exclusivo del posparto o de la menopausia: es salud preventiva para todas las etapas de la vida.
Señales de que tu suelo pélvico necesita atención
Presta atención si reconoces alguno de estos síntomas:
● Pequeñas pérdidas de orina al reírte, estornudar o saltar
● Sensación de presión o pesadez en la zona pélvica
● Dolor durante las relaciones sexuales
● Dificultad para vaciar la vejiga o el intestino por completo
● Cólicos menstruales especialmente intensos
Si te identificas con alguno de ellos, es el momento de consultar a una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico. Y si no, mejor empezar a trabajarlo antes de que aparezcan los síntomas.
Ejercicios para empezar hoy
Los Kegel: la base de todo
Contrae los músculos del suelo pélvico como si quisieras detener el flujo de orina. Mantén la contracción 5 segundos y suelta otros 5. Repite 10 veces en tres series diarias. En pocas semanas notarás la diferencia, pero la clave está en la constancia.
Hipopresivos: trabaja desde adentro
Son ejercicios posturales y respiratorios que reducen la presión abdominal y trabajan el suelo pélvico de forma indirecta. Los fisioterapeutas especializados los recomiendan cada vez más, especialmente en casos de hipertonía (suelo pélvico demasiado tenso).
Pilates y yoga: el complemento perfecto
Muchas posturas y ejercicios de estas disciplinas fortalecen el core profundo, que incluye el suelo pélvico. Si asistes a clases, coméntaselo a tu instructora: sabrá qué ejercicios priorizar para tu caso específico.
¿Y qué tiene que ver con la menstruación?
Durante la menstruación, el suelo pélvico puede estar más sensible y con mayor tensión muscular, lo que contribuye a que los cólicos sean más intensos. Usar bragas menstruales Apparelle puede hacer que esos días sean mucho más cómodos, ya que evitan la presión interna que generan los tampones o las copas menstruales en la zona pélvica.
Conclusión
Tu suelo pélvico lleva años sosteniéndote en silencio. Ha llegado el momento de devolverle el favor: con constancia, información y sin esperar a que algo falle para empezar a cuidarlo.