La regla sin residuos: por qué cada vez más mujeres en España están cambiando de método menstrual
¿Sabíais que una mujer genera, a lo largo de toda su vida menstrual, alrededor de 180 kg de residuos plásticos procedentes de compresas y tampones? Es un dato que, una vez que lo lees, no se olvida fácilmente. Y parece que en España, cada vez más mujeres están sacando sus propias conclusiones al respecto.
Según el informe "Equidad y Salud Menstrual en España" del Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol i Gurina, en 2023 el 48,4% de las mujeres españolas ya utilizaba métodos de higiene menstrual reutilizables, frente al 9% de 2019. Un cambio radical en apenas cuatro años.
El giro que nadie vio venir (y que ya es imparable)
Durante décadas, la compresa y el tampón fueron las únicas opciones que muchas de nosotras conocimos. Nadie nos explicó que existían alternativas más sostenibles, más económicas y, para muchas mujeres, más cómodas.
El cambio llegó por varios frentes a la vez: la conversación sobre sostenibilidad medioambiental, la creciente preocupación por los ingredientes de los productos de un solo uso y, sobre todo, el auge de comunidades en redes sociales donde las mujeres empezaron a compartir sus experiencias reales con la copa menstrual y las bragas menstruales.
¿Qué opciones reutilizables existen hoy?
La copa menstrual
Es el método más usado entre las alternativas sostenibles en España (60,3% de las usuarias de métodos reutilizables). Se introduce en el canal vaginal y recoge el flujo. Requiere una pequeña curva de aprendizaje, pero quienes la adoptan rara vez vuelven a los tampones.
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Las bragas menstruales
Son la gran alternativa para quienes prefieren algo externo, sin inserción y sin aprender técnicas nuevas. Se lavan a mano o en lavadora y duran años. Son especialmente populares para flujo ligero o moderado, para dormir y como complemento de otros métodos.
El 27% de las usuarias de métodos reutilizables en España ya las utiliza, según el mismo informe.
Las compresas de tela
Son la opción más económica de partida, aunque requieren algo más de logística. Se están extendiendo especialmente entre mujeres que buscan la máxima naturalidad en los materiales.
El argumento económico que pocas veces se menciona
Más allá de la sostenibilidad ambiental, hay un argumento de peso que a menudo queda en segundo plano: el ahorro económico. Una mujer gasta de media entre 80 y 120 euros al año en productos menstruales de un solo uso. Una braga menstrual de calidad cuesta entre 20 y 35 euros y dura entre 3 y 5 años.
Las matemáticas son claras.
El miedo al cambio: las dudas más frecuentes
Será suficiente para mi flujo?
Cómo lo lavo?
Se notará debajo de la ropa?
Si tenéis preguntas concretas sobre el uso, el lavado, las tallas o la capacidad de absorción, en nuestra página de Preguntas Frecuentes (FAQ) encontraréis respuestas detalladas a las dudas más habituales.
Una decisión personal, no una obligación
Cambiar de método menstrual no tiene que ser una decisión radical ni inmediata. Muchas mujeres empiezan combinando: una copa durante el día y una braga menstrual por la noche, o una braga para los días de flujo ligero y tampón para actividades físicas intensas.
Lo importante es que la decisión sea vuestra, informada y sin presión. Porque cuidar el planeta y cuidaros a vosotras mismas no tienen por qué estar reñidos.